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Metales preciosos y materias primas

La inversión en materias primas y metales preciosos está al alcance de todos los ahorradores. En sus diversas formas (oro, plata, minería, etc.) es un mercado de refugio en momentos de incertidumbre y en los repuntes de inflación.

Aunque hay productos que se pueden comprar directamente (oro y plata) la mayoría no. Es a través de productos financieros como mejor se articula la inversión: por seguridad (se necesita caja de caudales), imposibilidad de tenerlos (barriles de petróleo o uranio), por su escasez (grafito, indio o germanio) o porque los mercados sólo negocian la compra a futuro (materias primas agrícolas).

Hay cuatro métodos para invertir en materias primas: por exposición física, por compra de acciones a empresas especializadas, por contratos de futuro y por fondos cotizados (ETCs).

Formas de inversión

  • Compra directa de mineral: no es conveniente por los problemas de seguridad y de otro tipo que acarrea.
  • Compra de acciones de empresas especializadas en el sector (petroleras, acereras o mineras).
  • Contratos por diferencia o CFD’s. Conllevan un riesgo muy elevado (se puede ganar mucho y perder mucho).
  • Fondos cotizados ETFs. Se compra la ‘acción’ de un producto que replica la evolución de índices sectoriales o empresas en productos no accesibles para los inversores minoristas (grafito, lantánidos, etc). Es la mejor opción para inversores minoristas que quieran probar en un mercado tan grande y difícil como es el de las materias primas.
  • Mercado de futuros. No todas las materias primas tienen mercado de futuros o si lo tienen entorpecen la entrada a inversores minoristas con barreras muy altas, no es un mercado accesible a un inversor inexperto.

Invertir en oro y plata

El mercado de las materias primas es un refugio en tiempos de incertidumbre y en repuntes de inflación. La mayoría de las materias primas son desconocidas para los inversores que empiezan pero se puede empezar con el oro y la plata.

En 2020 el oro y la plata están al alza tal como se observa en el gráfico se observa la evolución de la rentabilidad del oro y la plata en comparación con otros índices de la bolsa norteamericanos (NASDAQ y SP&500) correspondiente al periodo 2002-2020 

Fundamentalmente se debe a que el oro y la plata están fuera del sistema financiero, carecen de riesgo de contraparte y actúan como activos refugio y protección del patrimonio y del poder adquisitivo.


En 2020 el oro se ha revalorizado más de un 17%, está muy cerca de su máximo histórico. La plata viene más lenta pero se aconseja tener muy en cuenta porque lleva fuerte tendencia al alza. La plata es mejor para los pequeños inversores: tiene menor precio de entrada y es más fácil de monetizar la inversión.

Según un reciente informe de "TD Securities", “la plata ha protagonizado un segundo trimestre de 2020 espectacular, impulsada por el optimismo en cuanto una recuperación económica más rápida de lo previsto, que continuará presionando a la baja los tipos de interés y aumentando la demanda industrial y de inversión. El metal ha duplicado la revalorización del oro, con una subida del 33% respecto al trimestre anterior”

Tiene el inconveniente de que en la Unión Europea está gravada con el IVA, lo que constituye un agravio comparativo respecto al oro, que está exento de este impuesto.

Minería de oro y plata

En 2020 la minería del oro es ampliamente ganadora con un 51%, de rentabilidad pero tampoco se queda atrás la plata con un 43% de rentabilidad anual.

Los fondos de inversión en empresas mineras, los fondos cotizados (ETFs), los índices sectoriales o los contratos por diferencia (CFDs), son alternativas muy válidas también para los metales.

Los ETFs o fondos cotizados son instrumentos de inversión híbridos entre los fondos y las acciones, de tal manera que reúnen la diversificación que ofrece la cartera de un fondo con la flexibilidad que supone poder entrar y salir de ese fondo con una simple operación en Bolsa.

Mala imagen

A la banca, el sector financiero o los brokers, no les interesa que los inversores depositen su dinero en los activos tangibles como inversión segura a largo plazo. Pero como cualquier inversor prudente sabe, es una opción a utilizar, no es aconsejable invertir todo el dinero en el mismo tipo de activos.

Por ello, los partidarios en la inversión en metales preciosos apuestan por un porcentaje de entre el 10% y el 25% de la cartera en oro y plata, ya que éstos no tienen correlación con las acciones y los bonos, por lo que suelen subir cuando los otros activos caen.

Se ha llegado incluso a comparar el oro con las criptomonedas cuando no tienen nada que ver. No conviene dejarse llevar por los defensores de uno o de otros sino diversificar y utilizar ambos en la medida que cada quien considere.

Conclusión

Invertir en oro y plata es un buen refugio para el dinero en tiempo de crisis y en repuntes de inflación. Es un sector a tener en cuenta para diversificar la cartera de inversión.   

Referencias

https://www.bbva.com/es/como-invertir-en-materias-primas/
https://oroinformacion.com/las-cinco-grandes-mentiras-sobre-los-metales-preciosos-de-inversion/
https://www.elconfidencial.com/mercados/2020-08-10/bolsa-metales-preciosos-suspenden-largo-plazo_2707771/
https://blog.selfbank.es/inversiones-alternativas-metales-preciosos-mas-alla-del-oro-y-la-plata/