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Cine en casa

El home cinema o cine en casa es una buena solución para que los aficionados al cine lo disfruten en la comodidad y confort del hogar. Las actuales pantallas y la calidad de imagen y sonido envolventes casi reproducen las características de una sala de cine. No es un sustituto de la gran pantalla pero si es un complemento que ayuda a pasar buenos ratos en familia.

Home cinema o cine en casa

El "cine en casa" simula una sala de cine en el hogar. Consta de una televisión con pantalla de alta definición, o un sistema de proyección, y, sobre todo, y de un equipo de sonido de cierta calidad que se consigue con una sistema de sonido envolvente (surround) de alta fidelidad.

Hay entusiastas del "cine en casa" que tienen una sala decorada y con medios que se acercan a una sala de cine. Las instalaciones domésticas más avanzadas a menudo incluyen elementos de diseño acústico sofisticados y buen aislamiento de sonido.

Pero lo habitual es una sala multifunción, la sala para todo, como la imagen de abajo, que no tiene el mobiliario más adecuado, ni los altavoces están situados de la mejor forma pero todo llegará, por ahora tiene su encanto.

Home cinema estándar

Home cinema o cine en casa

El modelo habitual de cine en casa incluye lo siguiente:

  1. Un televisor con pantalla grande y alta definición, tecnología de plasma, cristal líquido o LED, o un proyector con función HTDV.
  2. Uno o más canales audio/vídeo. Formatos de alta calidad como DVD, HD y Blu-ray.
  3. Un sistema de audio capaz de emitir sonido surround (al menos 5.1), consiste en varios altavoces y un subwoofer. Suele emplearse también un decodificador que permite la emisión de varios formatos de sonido surround.
  4. Asientos confortables y algún diseño para transmitir sensaciones de cine. Puede incluir varios sillones reclinables, cortinas y luz de ambiente.

Un buen sonido es fundamental pero hay que cuidar también la imagen. Si tuviera que instalar de nuevo el cine en casa elegiría una pantalla más grande, la que tengo es de 43 pulgadas y mejor iría de 50". Antes de adquirirla es conveniente simular su situación en la sala y medir el tamaño que mejor iría.

En mi opinión es mejor un sistema con elementos separados antes que un equipo compacto; así se puede ir actualizando la tecnología según posibilidades: Pantalla. reproductores. amplificador. altavoces. etc.

Componentes del home cinema

Pantalla.

Sobre el sistema de pantalla hay defensores y detractores de tal o cual sistema. Las tecnologías están ya muy depuradas y cada sistema va superando sus problemas iniciales.

La pantalla de Plasma tiene mayor consumo energético y la de Led menos. La de Plasma es más barata y la de Led la más cara.

Comparando simultáneamente las imágenes del Plasma, Lcd y Led, a mí me gusta más la imagen que reproduce la pantalla de Plasma, me parece más natural. Ahora bien en un sitio con bastante luz ambiental es mejor Led porque tiene más definición y brillo. Pero es cuestión de gustos. En todo caso es aconsejable ver los tres sistemas simultáneamente con la misma imagen y una luz ambiental similar a la de nuestra sala de cine en casa.

Reproductor de vídeo.

El canal de vídeo debe reproducir formatos de alta calidad como DVD y Blu-ray En mi caso aprovecho una Play-Station pues como ya indiqué la sala es multi-función. Hoy hay reproductores de todos estos formatos a precios razonables.

Amplificación de audio.

Para el audio conviene incorporar un amplificador-decodificador con salida surround 5.1 o superior. No es necesario gastar mucho. Cualquier modelo del mercado da una calidad de sonido más que suficiente para cine en casa.

En mi sala multi-función tengo instalado uno de los modelos más económicos de Yamaha, tiene radio, entradas y salidas suficientes, con una respuesta en frecuencia (20 - 20.000Hz) que sobrepasa con creces lo que mis oídos son capaces de captar (y tengo un fino oído) y una potencia de 100W por canal, suficiente para una vivienda.

Altavoces.

Es lo más importante. Unos altavoces mediocres deslucirán el resto del equipo por mucha calidad que tenga. Por el contrario unos buenos altavoces harán que crezca el conjunto. Al elegir los altavoces hay que tener en cuenta la impedancia (ohmios), la potencia de salida de los canales del amplificador-decodificador (watios) y la sensibilidad de los altavoces (decibelios).

Es conveniente adaptar las impedancias (Ω - Ohmios) de salida del amplificador-decodificador con la de los altavoces, lo mejor es que ambas sean iguales para obtener el mejor rendimiento. En todo caso hay que evitar que la impedancia de los altavoces sea menor porque puede dañar el amplificador.

Otro factor a tener en cuenta es que la potencia (Watios) que aguantan los altavoces debe ser mayor que la potencia máxima que da el amplificador de lo contrario podemos forzar los altavoces y destruirlos.

Y otro factor a tener en cuenta es la sensibilidad de los altavoces. Se mide en decibelios (dB) y sus valores suelen variar entre 90 dB (baja sensibilidad) y 100 dB (alta sensibilidad). Cuanto mayor sensibilidad mejor. Para hacerse la idea, 1dB es la diferencia de volumen mínima que el oído humano es capaz de apreciar y 3dB es la diferencia de volumen que resulta de duplicar la potencia, o duplicar el número de altavoces. Para duplicar el volumen tenemos que aumentar del orden de 6 a 10dB.

Altavoces del home cinema

Hay algunas reglas sobre la colocación de los altavoces. Se recomienda dirigirlos al oyente y situarlos a la altura de su oído formando un círculo imaginario, excepto el subwoofer que puede situarse por debajo y en otra posición, con una distribución similar a la del esquema siguiente:

Sonido home cinema surround 5.1

El altavoz central delantero emite sonidos medios que son los de la voz, es importante porque reproduce los diálogos; los altavoces delanteros izquierdo y derecho emiten sonidos de todo tipo, a excepción de los bajos; el altavoz trasero izquierdo y derecho emiten sonidos de ambientación; por el último el subwoofer emite los sonidos más graves con frecuencias bajas hasta los 100 Hz (esto puede regularse en la configuración del amplificador).

Los sonidos de frecuencias muy bajas (sonidos muy graves) se distribuyen por toda la sala de manera uniforme por eso el subwoofer no es necesario orientarlo hacia el oyente y se puede situar el cualquier lugar de la sala aunque se recomienda ponerlo en la parte frontal. Según se va subiendo en frecuencia (sonidos más agudos) las ondas son más direccionales y conviene orientar los altavoces al oyente.

Es importante reducir al máximo los rebotes de las ondas en las paredes, suelo y techo, para ello es conveniente tener paredes blandas y rugosas, cortinas, cuadros, muebles y cuantos más elementos que absorban las ondas y eviten rebotes mejor.

Vistas todas estas orientaciones después cada persona adapta los altavoces a su gusto teniendo en cuenta las características de los mismos y los de la sala.

 


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